Pistoletazo de salida en un Deltebre Dansa sólo para profesionales y marcado por la pandemia.

120 bailarines, principalmente europeos, recibirán formación de una quincena de profesores de prestigio internacional, pero con estrictas medidas sanitarias.


"Este año hemos preparado hasta seis versiones del Deltebre Dansa y, finalmente el covid nos ha obligado a quedarnos con la más austera", ha explicado esta mañana el coreógrafo, bailarín y director del festival, Roberto Olivan, en el pistoletazo de salida del certamen. La decimosexta edición llega con un programa de dos semanas de talleres para profesionales, impartidos por algunos de los referentes de la danza internacional. En total 16 profesores: Rakesh Sukesh, Wim Vandekeybus, Meytal Blanaru, Milan Herich, David Zambrano, Lucija Romanov, Edivaldo Ernesto, Akira Yoshira, Anton Lachky, Guy Nader, Maria Campos, Jarkko MAndelin, Oskari Turpeinen, Lali Ayguadé y las . Esta edición del festival también incorpora un programa de actividades online (6 workshops y 4 conferencias) para que todos aquellos estudiantes y profesionales de la danza que no pueden asistir al festival, puedan seguir la formación a distancia. Las clases las impartirá el propio equipo docente del festival y se retransmitirán en directo a través de la plataforma Zoom. Paralelamente, las conferencias virtuales que habitualmente complementan la formación de los alumnos podrán seguirse en directo a través de internet. Todas las actividades virtuales requieren inscripción previa (5€) a través de la web www.deltebredansa.com. El certamen -que ha comenzado hoy y se alargará hasta el domingo día 18 de julio- ha quedado "descabezado" y sólo contará con la participación de los bailarines profesionales. En total, 120 estudiantes principalmente europeos. “Este año formaremos bailarines de una veintena de nacionalidades, principalmente catalanes, españoles y franceses. También del resto del continente. En cambio, a diferencia de otras ediciones, existen muy pocos de América, Asia y Australia, por cuestiones obvias de movilidad internacional”, ha asegurado Olivan. De hecho, la edición de este año estará marcada por la pandemia a muchos niveles. Y es que ante el aumento de casos en el brote de COVID en Deltebre, el pasado viernes el equipo del Deltebre Dansa, de acuerdo con el Ayuntamiento y según las recomendaciones de las autoridades sanitarias, decidió anular los espectáculos nocturnos y los cursos para no profesionales. Con la anulación de los espectáculos nocturnos y de los talleres para no profesionales, la organización y el Ayuntamiento han querido acotar al máximo la interacción entre los bailarines y la población local. "Ha sido una decisión difícil de tomar, pero desde la responsabilidad teníamos pocas alternativas, teniendo en cuenta que hace quince días se inició un brote que ha crecido de forma exponencial, con un centenar de casos confirmados", ha explicado Anna Jiménez, concejala de fomento cultural en el Ayuntamiento de Deltebre. “La interacción entre el festival y la población local ha sido hasta ahora uno de los rasgos identitarios del Deltebre Dansa. Este año debemos renunciar a ello, pero hemos priorizado la seguridad sanitaria. En 2022 volveremos con las ganas de vivir un festival en el que podamos volver a implicar a la gente del pueblo”, ha recordado Olivan. Estrictas medidas preventivas// La organización ha adaptado los espacios de formación y ha agrupado a los estudiantes en tres itinerarios y subgrupos para que los alumnos que comparten espacios siempre sean los mismos. Además, todos los bailarines han presentado alguno de los siguientes documentos para acceder al festival: un PCR negativo realizado 72h antes del inicio del festival; un test de antígenos; la prueba que han pasado la COVID-19 en los últimos seis meses, o bien, la prueba de que han sido vacunados quince días antes del día 5 de julio, fecha de inicio del festival. Los espacios del festival (carpas, cantina, camping, etc.) se han reestructurado para garantizar el cumplimiento de las distancias de seguridad. El uso de mascarilla será obligatorio (excepto durante los talleres) y los participantes en los workshops tendrán que pasar un control de temperatura cuatro veces al día. Además, se ha habilitado un servicio de enfermería para realizar pruebas de antígenos y un servicio de laboratorio para realización de PCR'S, en caso de que sea necesario.

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